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LA AFECTIVIDAD HUMANA

17 abril, 2010 2 comentarios

Humanizar al Hombre por medio de la Formación Afectiva; eso es lo que necesita esta sociedad. Pero… ¿Cómo? De hecho, ¿qué significa eso de “Humanizar al Hombre”? Uno de los errores que se suele cometer cuando se busca transmitir un mensaje, es pretender que el receptor va a comprender con claridad lo que uno quiere decir. Empezando por que se utilizan conceptos que necesitan ser desarrollados, explicados, desmenuzados; solo así, en algún momento será posible hablar el mismo lenguaje, en este caso, el lenguaje de la Afectividad Humana y por ende, el de la Formación Afectiva; recursos indispensables para “Humanizar al Hombre”.

Así las cosas, lo primero que debemos preguntarnos sería ¿Qué es la Afectividad Humana?

De acuerdo con mi maestro Miguel De Zubiria, la afectividad humana es valorar las realidades humanas. ¿Realidades humanas? Si, realidades, en plural. Las personas no habitamos una sola realidad, sino tres. Así lo sabemos desde que Karl Popper nos lo describiera en su teoría de los tres mundos. Veamos un poco más al respecto:

Además del mundo material, físico y biológico, común a todos los organismos vivos (Mundo-1), los humanos habitamos dos mundos adicionales: el Mundo-2 y el Mundo-3.

El Mundo-1 reúne las cosas y los seres vivientes, que regular, pero imprecisamente, se designa como la Realidad. La realidad con mayúscula, supuestamente la única y genuina realidad. Designación que el filosofo Popper considera miope y pobre, puesto que también son reales otros dos planos.[1]

Además de las cosas y los seres, otras “cosas” para los humanos son tan reales o más que ellas, entre ellas, ¡ellos mismos! Los sujetos, quienes arman el Mundo-2 de realidades subjetivas como los sentimientos, las angustias, los pensamientos, las palabras, configuran el segundo plano (tan real como cualquiera, o más) en donde vive la mayor parte del tiempo toda persona.[2]

El Mundo-3 agrupa las creencias y los valores creados por los homínidos. En particular, sus tres sistemas: el conocimiento (ciencia), y los valores estéticos (arte), y lo jurídico y ético (axiología).[3]

Lo sorprendente de la teoría de los tres mundos popperianos es justamente la defensa de la existencia de un mundo tres, que es producto de nuestras mentes y, al mismo tiempo, en gran medida autónomo. El mundo tres es el mundo de los productos de la mente humana, el mundo de las teorías, de los problemas científicos. El mundo tres disfrutaría de la extraña situación de constituir un conjunto de contenidos mentales sin mentes.

Tres mundos o tres realidades, dan lugar a tres afectividades: la afectividad práxica (Mundo-1). La afectividad psicológica (Mundo-2) y La afectividad cultural (Mundo-3).

Para hacer una breve reseña de cada una de las afectividades humanas, tomemos prestado lo que nos enseña mi maestro Miguel De Zubiria:

Dice el maestro que la afectividad práxica valora y opta ante las realidades objetivas (m1) (…) En los millones de años que nuestros antepasados recorrieron el mundo, siempre al borde de extinguirse en las dificilísimas llanuras africanas, dichas valoraciones fueron decisivas. Hoy algunos grupos por la muerte indiscriminada de ballenas, por el calentamiento global del planeta, por las horribles condiciones en que se depositan millones de pollos y gallinas en jaulas asfixiantes.[4]

Con respecto a la afectividad cultural (m3), dice el maestro que funciona cuando alguien decide escuchar una sonata para violín o alguna canción de rock, o asistirá un recital de poesía o estudiar una escultura, o también decide orientar su vida hacia la matemática, la física, la biología, la psicología, o la sociología que le encantan.[5] O como en mi caso que decidí orientar mi existencia, hacia el estudio y enseñanza de la psicología y la pedagogía afectiva.

Por último, dice el creador de la psicología y la pedagogía afectiva que la afectividad psicológica valora y opta ante realidades subjetivas humanas (m2). Estas (palabras, pensamientos, ilusiones, deseos, envidia) se subdividen en interpersonales o relativas a otras personas con quienes hay vínculos, e Intrapersonales o relativas al sujeto mismo. La afectividad psicológica valora y opta frente a otras personas o ante él.

Este es pues, -grosso modo- el panorama de la afectividad humana.Queda un largo camino por recorrer, mismo que ha sido trazado por generosos pensadores que nos han legado lo mejor de su conocimiento para beneficio de las nuevas generaciones.


[1] Miguel De Zubiria Samper “Psicología del talento y la creatividad: como explorar, identificar y desarrollar el talento de TODOS los niños y jóvenes” Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2006

[2] Ibid. Pag 153

[3] Ibid

[4] Miguel De Zubiria Samper “La afectividad humana: sus remotos orígenes, sus instrumentos y operaciones, cómo medirla con escalas y afectogramas” Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2007

[5] Ibid. Pag 63

SIENTO, LUEGO EXISTO

24 marzo, 2010 1 comentario

Descartes estaba equivocado. Claro, en su época el conocimiento sobre la dimensión afectiva de las personas era precario, nulo. Dicha ignorancia lo llevó a afirmar la famosa frase “pienso, luego existo”. Hoy, a la luz de la psicología afectiva, la afectividad humana ocupa el lugar que le corresponde en orden de importancia. Hoy, podemos refutar al celebre filosofo diciendo: “SIENTO, LUEGO EXISTO”

La afectividad es la esencia de la existencia, o como diría mi maestro Miguel De Zubiria: “la esencia de todo ser humano son sus afectos”. Si esto es así, ha llegado la hora de dedicarnos a lo fundamental, ha llegado el momento de comprometemos conscientemente con nuestro desarrollo afectivo, ha llegado el momento de humanizar al hombre.

Ese proceso de humanización significa aprehender a relacionarnos con nosotros mismos, con los otros y con la sociedad. Es decir, implica desarrollar afectividad Intrapersonal, Interpersonal y Sociogrupal. Para esa ardua tarea contamos con la ayuda de INSTRUMENTOS AFECTIVOS: emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios. Instrumentos que en su conjunto, constituyen la dimensión afectiva de las personas y de paso, determinan sus pensamientos y sus acciones.

La tesis es muy sencilla, humanizarse significa aprehender a actuar movidos por valores y principios. Humanizarse significa aprehender a administrar nuestras actitudes, sentimientos y emociones. Sobre todo estas últimas, causantes de tantas desgracias y lamentos.

Apostarle a la Afectividad significa apostarle a la formación de SERES HUMANOS. El mundo lo reclama y la humanidad lo necesita. Esa es la razón que nos llevó a abrir nuestro TALLER. Un espacio artesanal de construcción y divulgación de conocimiento que se la juega por el posicionamiento de la psicología y la pedagogía afectiva en el mundo, y que empieza su largo viaje en esta tierra tan maltratada por las manifestaciones de violencia propias de un homo sapiens y no de un SER HUMANO.

Queremos vincular aprehendices a nuestro TALLER, personas que compartan nuestro propósito existencial: Formar Seres Humanos.

Para cumplir con ese propósito, en EL TALLER  diseñamos productos y servicios (Conferencias, Seminarios, Talleres, Cursos, Diplomados, Consultorías y Asesorías) que giran alrededor de los siguientes temas:

Afectividad Humana

Formación para la Sexualidad desde la Afectividad Humana

Formación para Padres y Madres desde la Afectividad Humana

Formación para el Perdón y la Reconciliación desde la Afectividad Humana

Formación para el fortalecimiento de la Resiliencia desde la Afectividad Humana

Formación en Prevención de las Violencias desde la Afectividad Humana

Formación para el Emprendimiento Informacional (Digital, Artesanal, Social y Altruista) desde la Afectividad Humana

Formación para la Conciencia Ecológica desde la Afectividad Humana

Estos son los proyectos del TALLER, en los próximos días te contaremos más detalles al respecto. Si estas interesado o interesada en vincularte al TALLER, no dudes en ponerte en contacto.

eduardoandresgranada@gmail.com

Saludos

LA AFECTIVIDAD HUMANA: más allá de la “inteligencia emocional”

2 febrero, 2010 3 comentarios

En 1983 el estudio de la inteligencia se partió en dos. El responsable de esta ruptura, o mejor de esta re-evolución fue Howard Gardner. En efecto, su libro “Estructuras de la Mente: la Teoría de las Inteligencias Múltiples” marcaría lo que -en palabras de Miguel De Zubiria[1]- seria el fin de la tiranía de la INTELIGENCIA: racional, cognitiva, monárquica, única, lógica-verbal, académica y escolar. El tan cacareado CI.

No contento con propinarle un certero golpe a la inteligencia única, Gardner propuso la existencia de siete mentes o siete tipos de inteligencia, a saber:

  • Inteligencia Lingüística
  • Inteligencia Musical
  • Inteligencia Logicomatematica
  • Inteligencia Espacial
  • Inteligencia Cinestesicocorporal
  • Inteligencia Intrapersonal
  • Inteligencia Interpersonal[2]

Después de Gardner, llegaría otro gigante de la psicología a hacer su aporte en el desmantelamiento de la inteligencia única como paradigma dominante. Robert Stemberg amplia y profundiza la critica realizada por Gardner al Coeficiente Intelectual (CI). Los hechos y la profunda recopilación bibliográfica de innumerables estudios lo obligan a postular, en contra del CI, cuando menos tres inteligencias[3]:

  • Analítica
  • Creativa
  • Práctica

Sostiene el Maestro De Zubiria que “faltaba cerrar la crítica con una propuesta que superara la vieja idea “inteligencia”. Inválido conceptual y prácticamente el CI, corresponde a mi juicio y al de muchos, a Daniel Goleman el merito mayor: finaliza por siempre la tiranía de la “inteligencia” reduciendo a su justa y pequeña medida la vieja y hereditaria inteligencia general de Binet, Simon y Weschler. Pues como bien lo captó hace siglos el filólosofo alemán Hegel: “la mejor critica a un rio es construirle un puente”. El puente que propone Goleman lo desarrolla en su libro La Inteligencia Emocional. Este libro demuele al antiguo CI. Y no solo ello, también avanza un paso, un paso crucial sobre Gardner y Stemberg al proponer en lugar del CI la teoría de la inteligencia emocional como fundamento primario de la mente humana.”[4]

Como podrás ver, el Maestro De Zubiria reconoce claramente el aporte hecho por Gardner (inteligencias personales) Stemberg (inteligencia social) y Goleman (Inteligencia emocional) a la superación de una INTELIGENCIA monolítica, única, invariable y hereditaria. Sin embargo, argumenta el Maestro que no les correspondería a estos “gigantes” expedir el acta de defunción de este pseudoconcepto llamado INTELIGENCIA. Dicha labor estaba reservada para Steve Mithen.

Steve Mithen aventaja a sus tres predecesores. Ni Gardner, ni Stemberg, ni Goleman gestan una teoría biopsicosocial mental, a partir de la cual se pueda sostener el nuevo concepto de MENTE HUMANA.[5] Plantea De Zubiria que “seria mejor, a cambio de inteligencia proponer como eje a la mente: sus orígenes, arquitectura, génesis y funciones. No lo había pensado así, -dice- pero más peligroso que los mismos test de CI fue el pseudoconcepto “inteligencia” tan peligroso y contaminado que hasta me obliga a destacar entre comillas el sugestivo concepto de “inteligencia emocional” No en vano considera el Maestro que “este termino también debe eliminarse del vocabulario científico por idéntica razón”

Así las cosas, si resulta inválido el concepto de “inteligencia” más inválido aún es el de “inteligencia emocional”. La razón es que al ser reemplazado por el concepto de MENTE HUMANA[6], las emociones pasan a constituirse como una parte más de un sistema todavía más amplio: el SISTEMA AFECTIVO[7].

De modo que no obstante la euforia e ingenuidad con que muchos psicólogos siguen “dando lora” con el cuento de la “inteligencia emocional”, es necesario hablar con seriedad y claridad. Ya no podemos –ni debemos- seguir dando vueltas alrededor de lo mismo, digamos las cosas por su nombre, hablemos de AFECTIVIDAD HUMANA.

Hablar de Afectividad Humana, es reconocer que las personas no sólo están en capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos propios y ajenos. Además de sus emociones, al ser humano lo mueven también sus  sentimientos, actitudes, valores y principios. Hablar de “inteligencia emocional” es ser reduccionistas y es faltar a la evidencia cierta de la existencia de la Afectividad Humana.

Pasar de la “inteligencia emocional” a la Afectividad Humana, es el aporte re-evolucionario del Maestro Miguel De Zubiria Samper. Este Psicólogo y Pedagogo colombiano recoge las contribuciones teóricas de una línea directa que viene desde Gardner, pasa por Stenberg, Goleman, Mithen y es tan relevante que incluso bebe de la fuente directa de la Tercera Ola: Alvin Toffler.

Sin lugar a dudas, se trata de un descomunal aporte a la construcción de la Sociedad de la Información. Por esta razón, aquí se estudia, aplica y multiplica sus enseñanzas con el ánimo de trabajar arduamente para algún día poner el siguiente ladrillo en el levantamiento de ese edificio intelectual.

Mientras tanto, te dejo un anticipo de los elementos que constituyen este regalo teórico del Maestro, denominando Afectividad Humana:[8]

1. Afectividad Humana.

1.1        Afectividad Práxica.

1.2        Afectividad Cultural.

1.3        Afectividad Psicológica.

1.3.1        Afectividad Intrapersonal.

1.3.2        Afectividad Interpersonal.

1.3.3        Afectividad Sociogrupal.

2. Instrumentos Afectivos.

2.1        Innatos: emociones.

2.2        Evolutivos: sentimientos, actitudes, valores y principios.

3.   Afectogramas.

4.   Psicología Afectiva.

5.   Pedagogía Afectiva

6.   Psicología de la Felicidad

6.1    Fuentes de Felicidad

6.1.1          La Familia

6.1.2          Los Amigos

6.1.3          La Pareja

6.1.4          El Si Mismo

6.1.5          El trabajo

Hagamos una pequeña síntesis.

Gracias a la contribución teórica de los autores que te he presentado, es posible dar por muerto el pseudoconcepto de inteligencia. Todo lo que se le atribuya como tal, no son más que aptitudes de la Mente Humana, constituida por tres componentes: socioantropologico, biológico y psicológico, este último a su vez compuesto por un sistema cognitivo, expresivo y afectivo.

Por todo lo anterior, no olvides que en adelante no debes decir “inteligencia emocional” sino, Afectividad Humana.

¿Queda claro?

Si no es así, no te preocupes que de aquí en adelante me daré a la tarea de explicártelo minuciosamente.

Una ultima cosa,

Al quedar demostrada la invalidez del concepto “inteligencia emocional”, (salvo que tu me ARGUMENTES lo contrario) igual suerte ocurre con el resto de “inteligencias” y todos sus “instrumentos para medirla”: cognitiva, creativa, social, financiera, práctica, comercial, organizacional, ecológica, exitosa y otras tantas que ni siquiera vale la pena enumerar.


[1] Miguel De Zubiria Samper “El mito de la inteligencia y los peligros del cociente intelectual CI”. Bogotá, 2006

[2] Howard Gardner “Estructuras de la Mente: la teoría de las inteligencias múltiples” México. Fondo de Cultura Económica. Segunda edición 1994.

[3] Ob cit. De Zubiria Samper. Pag 27

[4] Ibid. Pag 28

[5] Ibid. Pag 29

[6] La cual puede ser explicada desde sus tres constituyentes: Biología (Neurología, Filogenia y Bioquímica) Psicología (Sistema Afectivo, Sistema Cognitivo, Sistema Expresivo) Socioantropologia (Axiología, Ideología y Praxeologia)

[7] El Sistema Afectivo es parte del componente psicológico de la Mente Humana, comparte lugar con el Sistema Cognitivo y el Sistema Expresivo.

[8] Si quieres profundizar en el tema te recomiendo los siguientes libros de Miguel de Zubiria Samper: “La Afectividad Humana” y “Psicología de la Felicidad” Ambos se consiguen en las librerías Panamericana o directamente en la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani.

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